Ideas

Cómo dar nueva vida a la vajilla…y a las botellas

botellas

Si, lo sé, lo mío con las botellas se parece peligrosamente a una obsesión. Por ese motivo, empiezo con otra idea, que por otra parte es excelente  y como quien no quiere la cosa, sigo con lo mío reciclando las hermosas botellas de vidrio que giran por el mundo sin destino fijo. Y yo acá, buscando que hacer con ellas…

La vajilla es algo que tiende a aburrirnos un poco

En lo personal me encanta, pero me encanta la vajilla de color blanco, lisa. A lo sumo unas tazas de colores fuertes para sumar vida, pero no me resisto al blanco puro. Eso si, me gusta mucho personalizar los objetos de mi casa. Como la vajilla que tengo es de cerámica, tolera bien el horno y se presta para este trabajo. La idea es pintar el exterior de las tazas, en mi caso, pero lo podéis hacer a gusto.

Solo vamos a necesitar marcadores indelebles

Con ellos hacemos el diseño que se nos ocurra, pero me parece divertido poner una frase, o unos caracteres de modo que quede como una vajilla japonesa.  El siguiente paso es llevar la vajilla a una bandeja de horno que hemos precalentado a 350 grados. Debemos dejarlo ahí por 30 minutos. Retiramos y dejamos enfriar. Como ven, más simple no hay.

Por fin, las botellas. Me encanta pintarlas, pero reconozco que en buena cantidad de las mismas, si no tienen algo divertido en la forma, queda un resultado muy plano. Pues no es necesario, porque lo que haremos es dibujar en ellas, con una pistola de silicona, lo que se nos ocurra. Una vez que se ha secado muy bien, pues a pintar. Ya me diréis como os queda, pero os aseguro que muy bien.