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Cómo evitar las polillas en los armarios

Closet with clothes

Ahora que vamos a empezar a sacar la ropa de abrigo podemos llevarnos una desagradable sorpresa si encontramos polillas en las zonas donde teníamos guardadas las prendas, ya que pueden haberlas agujereado. Si encontramos una prenda agujereada por las polillas debemos tirarla porque puede contener larvas que ataquen otras prendas de ropa.

Armarios sin polillas

Lo más importante a la hora de prevenir la aparición de polillas es limpiar al menos cada dos o tres meses los armarios por dentro. Para ello podemos utilizar un trapo húmedo para la limpieza y secar muy bien a continuación, ya que las polillas tienen predilección por las zonas húmedas. Si vivimos en una zona húmeda podemos utilizar productos que absorban la humedad en los cajones y altillos, así como deshumidificadores en las habitaciones.

Es importante que pasemos muy bien y de forma frecuente la aspiradora por alfombras y moquetas, ya que es en estos lugares donde suelen poner sus larvas.

Cuando acabe la temporada, y si vamos a meter la ropa en otro armario, deberemos procurar que todas las prendas estén perfectamente lavadas y totalmente secas, ya que las polillas prefieren la ropa sucia. Asimismo debemos planchar la ropa antes para acabar con las posibles larvas.

Trucos caseros contra las polillas

Nuestras abuelas ya utilizaban la lavanda para prevenir las polillas, y no se equivocaban. Lo ideal es meter esta planta en saquitos y ponerlos en cajones y altillos.

El cedro también actúa como repelente, por lo que podemos utilizar trocitos de su madera colocándolos entre la ropa. Si tenemos un armario o una cómoda fabricados en cedro, éste será el mejor lugar para guardar la ropa porque las polillas no lo soportan.

La ropa de invierno, como la lana y los abrigos, siempre debe guardarse con clavo para evitar las polillas.

Otros productos naturales que repelen a las polillas son las hojas secas de menta y el tomillo

En el mercado disponemos de productos antipolillas químicos, pero tienen un olor muy fuerte. También podemos comprar naftalina o bolas de alcanfor, pero utilizándolos con precaución si tenemos niños y mascotas en casa.