Trucos

Cómo hacer de un dormitorio sin ventanas un lugar luminoso

Hay veces que la correcta utilización de los recursos más simples, da resultados espectaculares. Cuando uno piensa un dormitorio que no tiene ventanas, solo puede imaginar un lugar lúgubre y para nada acogedor. Pues si hacemos las cosas bien, no tiene porque ser así. Una profesora que tenía hace años nos ponía un ejemplo en este sentido que me parece súpero claro: pensemos en un iglú. Es un lugar que carece totalmente de ventanas, pero es cualquier cosa menos oscura, al menos en la imagen que nos hacemos. La idea es exactamente la misma, usar los colores correctos.

Paredes y techos deben estar de blanco puro. Si de verdad no nos gusta el blanco, pues tonos lo más claros posibles. Si el suelo es de color oscuro, también es ideal aclararlo. Esto puede ser con una nueva alfombra, baldosas claras. Etc. El punto es que paredes, techo y suelo, claros.

Si hay muebles, sobretodo grandes, de madera oscura, o los pintamos o los quitamos. En las mesas de luz si podemos usar metal o vidrio, mucho mejor. Vamos a colocar si es posible, dos espejos grandes, de modo que reflejen lo más posible las fuentes de luz. Estos espejos no tienen que tener marco, o si lo tienen que sea lo más delgado posible y que no nos distraiga.

La iluminación tiene que tener la máxima potencia posible, lo que hoy día con las LEDs, no implica un aumento del gasto mensual en electricidad.

Los textiles de la cama tienen que ser también de colores claros. Solo vamos a usar unos pocos detalles de color, pero siempre predominado el blanco sobretodo.