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Cómo hacer jabones caseros con aceite de oliva

Como hacer jabones caseros con aceite de oliva

Los jabones caseros no solo nos permiten ahorrar dinero, algo que en este momento ya es mucho decir, sino que además estamos usando algo que sabemos exactamente que contiene y como ha sido elaborado. Preparar jabones es algo bastante simple y lo puedes hacer en casa, y así complementar e incrementar tus ingresos. Veremos varios de los que más me gustan y hago siempre en casa.

El jabón de aceite de oliva es especialmente nutritivo para la piel, por eso lo hago con mucha frecuencia, ya que los resultados se notan casi enseguida. Para esta receta vamos a necesitar: una cucharada grande de miel, una taza de agua, dos tazas de aceite de oliva y 200 ml de sosa cáustica (en algunos países se le llama soda cáustica).

Por una parte mezclamos muy bien el aceite de oliva y la miel. Reservamos. Por otra parte colocamos la taza de agua más la sosa cáustica en un recipiente de metal y llevamos al fuego. Calentamos revolviendo hasta que la sosa cáustica se disuelve. No tiene que hervir pero no podemos dejar que pierda temperatura porque en ese momento comienza a solidificarse.

La mezcla de aceite y miel que ha quedado completamente homogénea, la sumamos a la que hemos hecho con la sosa. Mezclamos muy bien y vertemos en los recipientes adecuados que van a actuar como moldes.

Debemos dejarlos ahí durante varios días, sin pretender acelerar tiempos, ya que de lo contrario el jabón no será tan bueno. Pasados esos días, ya tenemos prontos nuestro jabones que veremos son ideales para recuperar la piel que se ha dañado, por ejemplo por el sol.