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Cómo hacer una otomana con una pequeña mesa

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Una otomana puede ser una excelente solución cuando tenemos una sala muy pequeña, con un lindo sofá de dos o tres cuerpos, pero no mucho lugar más. El sofá solo no tiene sentido y no hay lugar como para sillones a juego. Una otomana es muy decorativa, soluciona el problema de tener donde se puedan sentar una o dos personas más si recibimos amigos en casa, pero no tiene la carga visual de un sillón con respaldo. Tiene todo lo bueno y nada malo. Además desde el punto de vista decorativo es muy efectivo. Claro, lo de siempre, no tenemos dinero y en el mercadillo no hemos visto ni una sola otomana. Pues si hay una sólida mesita de café, ya tenemos todo.

El primer paso es preparar la mesita

Lijamos y tratamos la madera si es necesario (puede ser que se encuentre en muy buenas condiciones). Cuando pensamos en colores, solo tenemos en cuenta pintar las patas, ya que el resto no queda a la vista. Debe ser tratado, pero no decorado. El siguiente paso es colocar sobre al mesa el material de relleno. Lo ideal es comprarlo como una pieza única, ya cortada, pero podemos seguir nuestra propia forma de hacerlo. Pegamos ese relleno a la mesa con pegamento, si es una pieza sola.

El paso que sigue es tapizar

El corte de tela debe ser lo bastante amplio como para que al presentarlo sobre mucho material en la parte inferior. Solo nos queda doblarlo y fijarlo con grapas al sector inferior de la tabla de mesa.

Haz tu propia otomana con un neumático si esta forma te resulta compleja, pero el punto es hacerlo uno mismo.