Trucos

Cómo limpiar un cuadro

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Los cuadros de nuestro hogar, al igual que el resto de los elementos decorativos, acumulan polvo y suciedad. Debemos limpiarlos adecuadamente para que se conserven en buen estado.

Consejos prácticos

Debemos quitar el polvo de forma regular para que no se acumule demasiada suciedad. Si vamos a realizar una limpieza más profunda lo primero que tenemos que hacer es descolgar el cuadro para que nos resulte más cómoda la tarea y no suframos ningún percance.

Si vamos a utilizar algún producto que no hayamos probado antes lo aplicaremos en una zona pequeña y que no esté a la vista para asegurarnos de que no daña el cuadro.

La limpieza  se debe realizar suavemente, no hay que frotar con fuerza porque podríamos dañar el cuadro.

Antes de empezar con la limpieza en sí debemos quitar el polvo con un plumero para obtener un mejor resultado.

Limpieza según el tipo de cuadro

Si el cuadro está cubierto por un cristal podemos utilizar el clásico limpiacristales o una mezcla de agua caliente y alcohol en un trapo ligeramente humedecido. Es importante que después sequemos el cristal con un trapo para que quede perfecto.

En el caso de los marcos dorados aplicaremos con un trapo ligeramente humedecido una mezcla hecha por nosotros mismos y que consiste en poner en un recipiente bastante agua con apenas unas gotas de amoniaco. Debemos dejar actuar unos segundos y volver a aplicar la mezcla. Por último secaremos suavemente con un trapo seco para quitar los restos y la suciedad.

En cuanto a los marcos de madera simplemente debemos mezclar agua con un jabón muy suave diluido. Metemos un trapo en la mezcla y tras escurrirlo limpiamos el marco con cuidado y después lo secamos.

Los marcos de plástico y de metal se limpian solamente con agua limpia, secándolos a continuación con un trapo.