Herramientas y MaterialesIdeasTrucos

Cómo no dañar la madera al clavar

Cómo no dañar la madera al clavar

Clavar es algo muy simple, por supuesto, pero que tiene varios secretos. De no respetar esas pocas reglas nos puede ocurrir que al estar clavando alegremente se produzca una rajadura en la madera o directamente que se rompa. Solo es cuestión de prestar atención a estos trucos.

Un consejo muy simple y muy útil: antes de clavar un clavo, tenga el tamaño que tenga, hay que golpearle ligeramente la punta. Esto evita que tenga aristas muy marcadas que sean las responsables de que la madera se abra.

Si tenemos que hacer una línea con clavos, es muy importante no hacerla sobre una veta. En caso contrario es seguro que la madera se romperá.

El tamaño adecuado

Algo que parece muy obvio pero no lo es, es que hay que elegir bien el tamaño del clavo cuando estamos uniendo dos maderas. La idea es que cubra casi el 100 % del espesor de ambas. Claro que no tiene que atravesar la segunda y asomar la punta, pero el largo tiene que ser el mayor posible sin que eso ocurra.

Otro aspecto importante es que no debemos clavar en forma perpendicular sino que hay que dar un mínimo de ángulo (es mínimo) para dar mayor resistencia.

La herramienta adecuada

Elegir bien el martillo es el detalle que nos falta. Algunos martillos tienen un sector que se bifurca. Eso es para quitar clavos. Otros tienen un extremos más delgado  y es el que debemos usar para clavar en ángulos. Los que tienen un extremos redondo son los que usamos para esos clavos pequeños y delicados  y sobretodo cuando no queremos que se nos marque la madera ni por accidente.