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¿Cómo podemos cambiar las baldosas?

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A menudo nos sucede que en la cocina y sobretodo en los baños debido a la humedad y al vapor de agua cuando nos duchamos, las baldosas de las paredes se aflojan. Con el correr del tiempo y si no tomamos las precauciones debidas, las mismas se comienzan a caer dejando nuestros baños y cocinas poco presentables. Le brindamos algunas ideas para que esto no sea un problema.

Si notamos que una baldosa se está aflojando no debemos esperar que se caiga para repararla. La retiramos con la mano si está ya por caerse, sino con una herramienta adecuada (cuchillos, destornilladores, etc.) la palanqueamos hasta quitarla. Colocamos esta baldosa algunas horas en un balde con agua para que se le despeguen todos los restos de los pegamentos antiguos. Mientras tanto, aprovechamos para limpiar el hueco que nos quedó en la pared. Sacamos todo el polvo y a veces será necesario picar pero con cuidado de no romper otras baldosas cercanas.

Luego con una espátula adecuada limpiamos la parte posterior de la baldosa que retiramos hasta dejarla totalmente limpia cuidando de no romperla. Una vez seca y preparada la pared para su reposición, colocamos el pegamento indicado sobre la superficie de la pared. Hay que tener especial cuidado en este paso, ya que si el pegamento nos queda demasiado líquido deberemos espesarlo un poco más con el polvo preparado.

Para terminar su obra de arte, hay que colocar el pegamento con una espátula en el centro de la cavidad de la pared y extenderla hacia los costados. Ponemos la baldosa en el lugar correspondiente y le damos unos golpecitos suaves en el centro mismo con el mango de la espátula. Sin perder mucho tiempo añadimos más pegamento en todas las uniones de la baldosa. Es conveniente con una regla larga comprobar que la baldosa haya quedado al mismo nivel que las restantes, en caso contrario si quedó levantada, debemos golpearla un poco más o retirar algo del pegamento. Una vez verificado que está a igual nivel que las restantes, con un trapo viejo pero limpio secamos los bordes. Es conveniente cubrirla con algún material seco a efectos de evitar que no quede en contacto directo con la humedad por un tiempo prudencial.