Reparaciones

Cómo reparar una puerta

Cómo reparar una puerta

En todas las puertas del hogar, tanto interiores como exteriores, si no hacemos un correcto mantenimiento o simplemente por el paso del tiempo, en algún momento se presentan problemas. La enorme mayoría de esas situaciones se resuelven bastante fácil y solo es cuestión de animarse a hacerlo. Eso si, si dejáis que el problema se agrave, si dejáis que el pequeño ruido que hace el abrir y cerrar se vuelva insoportable, pues ahí si que el trabajo será mucho mayor. El punto es actuar en forma oportuna.

Veamos como resolver los problemas más comunes

Un problema frecuente es que la puerta comience a rozar el suelo. De hecho hasta podemos ver como poco a poco comienza a marcarlo. Antes que dañe el suelo debemos quitar la puerta, recordando que tal vez es mejor pedir ayuda a alguien si la puerta es muy pesada. Es una tarea que es mejor hacer de a dos. Una vez que la hemos retirado vamos a revisar las bisagras. Si están dañadas las remplazamos, pero sino es suficiente con colocarle una arandela a cada una. Con esto ya la levanta lo suficiente si no estaba muy caída. Solo nos resta volver a poner la puerta.

Si el roce no es en el suelo sino que es en el marco, debemos observar exactamente en que lugar (podemos marcar con tiza para poder verlo mejor) y lijamos ese sector.

Si el problema es que hace ruido la solución es simple

Hacemos un poco de palanca para exponer mejor las bisagras  y con un pequeño pincel o cepillo la limpiamos muy bien. Luego que le hemos quitado todo el polvo la debemos lubricar. No olvidemos limpiar muy bien después.

Cuando hemos dejado la puerta perfectamente reparada, podemos elegir unos topes de puerta decorativos para que el trabajo quede simplemente perfecto.