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Cómo restaurar una silla con rejilla

repair chair with drill

 A veces tenemos una silla vieja con rejilla y no le damos ninguna utilidad. Sin embargo, si la restauramos tendremos un precioso elemento en el hogar, que además siempre es práctico y decorativo. Hoy os mostramos cómo restaurar este tipo de silla.

Silla como nueva

Una silla clásica, sobre todo si tiene rejilla, suele estropearse con el paso del tiempo. La rejilla puede dar de sí o incluso romperse, por ello lo mejor es reparar la silla lo antes posible para evitar tener que sustituirla por una nueva.

En primer lugar tenemos que quitar los tirafondos de la pieza del bastidor que se ha soltado, ya que los agujeros han cedido. Es importante que limpiemos con la ayuda de una espátula los restos de pegamento antiguo que hay en las zonas que después uniremos. Cuando todo esté limpio debemos aplicar en las superficies un nuevo pegamento, que además de extrafuerte tiene que ser flexible y resistir vibraciones y golpes, por lo que lo mejor es acudir a una tienda especializada y adquirir uno que cumpla con estos requisitos.

Una vez aplicado el pegamento debemos presionar las piezas y mantenerlas unidas entre sí para que queden bien. Después tenemos que taladrar dos agujeros para colocar los tirafondos que reforzarán la unión, evitando traspasar con la broca la estructura de la silla. En este caso la broca que tenemos que elegir a la hora de taladrar tiene que ser una para madera.

Tensar la rejilla de la silla

A continuación debemos tensar la rejilla, para lo cual dejaremos puesto, durante al menos unas diez horas, un trapo empapado en agua. Es importante destacar que debemos trabajar por la parte inferior del asiento puesto que es la zona donde la rejilla no está barnizada.

Por último retiramos el trapo y dejamos secar la rejilla, que ya se habrá tensado.