Herramientas y Materiales

Cómo trabajar con formones

formon

Una de las herramientas más utilizadas en los trabajos de carpinterías son los formones, que nos permiten realizar cualquier tipo de tarea sobre la madera.

Además, exige el empleo de un martillo para ejercer más fuerza sobre él y que nos permitirá modelar mejor la madera. El formón es una herramienta que cuenta con una parte de metal, que es con la que se trabaja, y otra de madera que desempeña las funciones de mango.

El funcionamiento del formón es bastante sencillo, ya que bastará con ponerlo encima de la madera y golpear el mango con un martillo. También existe la posibilidad de hacer fuerza en el caso de que la madera no sea demasiado consistente.

Se levantará una capa más fina o gruesa de madera dependiendo del ángulo de inclinación en que se ponga la herramienta. El formón resulta muy útil para tallar de manera artesanal o para realizar cortes, muescas o rebajar la superficie.

En el mercado encontramos distintos tipos de formones, que varían según el grosor que cuente el extremo de la parte de metal y que incidirá sobre la madera a tratar. Por lo general, lo más habitual es que oscilen entre los 10 y 14 milímetros de ancho.

Para que la herramienta conserve sus propiedades y nos permita un mejor uso es preciso tenerla siempre bien afilada, sin esperar a que se desgaste en exceso, ya que en este caso no se conseguirán buenos resultados. El formón es vital sobre todo cuando necesitas tratar muebles envejecidos.

El formón sirve únicamente para los trabajos antes descritos, y no para emplearlos como destornilladores o palancas. Se podría deteriorar la herramienta e incluso generar desperfectos sobre la madera en la que trabajemos. Para conseguir que se conserve en un correcto estado lo adecuado sería cubrir los formones con protectores de plástico.