Trucos

Consejos para pulir y abrillantar el suelo

pulir suelos

Con el paso del tiempo los suelos se van deteriorando. Es preciso que los cuidemos bien para conservarlos como el primer día. Por eso es preciso que sepamos pulirlos y abrillantarlos, ya sean de parqué, mármol o tarima.

En función del uso que se le dé al suelo hay que pulirlo o abrillantarlo con mayor o menor frecuencia. En el caso del pulido del mármol es bastante normal que se realice cada dos años. En este proceso recupera su brillo, llegando incluso a reflejar los objetos de la habitación. En este proceso es necesario aplicar productos químicos especiales con la máquina lustradora.

Para mantener este pulido debemos de barrer y pasar la mopa a diario con agua y jabón neutro sin cera. También es conveniente que cada semana se aplique un removedor de brillo. La proporción es una taza por cada cubo de agua. Una vez que lo apliquemos habrá que secarlo con la fregona seca o una mopa.

En el caso de que tengamos en casa un suelo de granito, hay que decir que se trata de una superficie muy duradera. Para que no sufra rayonazos y conserve su brillo lo primero que tenemos que hacer es pasar una mopa para retirar la suciedad y el polvo. También existe la opción de aspirarlo y  a continuación pasar una fregona con agua y jabón neutro.

Semanalmente se puede tratar el suelo de granito con un producto limpiador para a continuación pulirlo. De esta manera conseguimos que los rayones desaparezcan y aumente el brillo.

Si lo que tenemos es un suelo de barro cocido natural hay que limpiarlo con un producto desengrasante específico. Lo aclararemos bien y a continuación echamos un producto protector invisible que aislará el suelo del agua. Una vez que se seque acabaremos el proceso dándole cera líquida a todo el suelo con una brocha.