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Conservación de un piso laminado

Los pisos laminados son muy lindos a la vista, muy prácticos en cuanto a mantenimiento por lo que son de uso cada vez más frecuente. Los costos bastante más bajos que un piso de madera hacen que sean muy usados. El punto es que para mantenerlos bien hay que cuidarlos, como todo en esta vida. Cuando el piso es de madera natural, frente a un problema serio con el mismo, siempre tenemos el recurso de lijar y reparar. Con los laminados no existe esa opción, por lo que hay que ser muy cuidadosos.

Un aspecto clave es prevenir las manchas. No se puede entrar de la calle con los zapatos sucios y pisar este tipo de suelo. Lo ideal es colocar una alfombra afuera y otra apenas entramos para limpiar bien los zapatos.

La limpieza diaria se hace sin problemas con la aspiradora pero siempre usando un cepillo que sea el adecuado para estas superficies. Para una limpieza más profunda se debe usar una mopa apenas mojada en el limpiador para superficies laminadas, pero bien escurrida de modo de no humedecer innecesariamente. Al finalizar se debe pasar un paño suave y seco de modo que nos aseguramos que no quede nada de humedad.

Cuando se nos derrama algo que mancha, lo fundamental es actuar en el momento absorbiendo la sustancia con una toalla de cocina. Si descubrimos una mancha que ya se ha fijado podemos usar un paño apenas húmedo en alcohol.

Un punto clave es leer las instrucciones del fabricante de modo de no agredir la superficie con algo que lo pueda dañar.