Trucos

Cuidados necesarios para las toallas

toalla

 Las toallas precisan en la época del verano algunos cuidados especiales, dado que las usaremos con mayor frecuencia y para mayor cantidad de tareas. En verano generalmente usamos varias toallas a la vez y de maneras más agresivas como lo son por ejemplo los contactos con el salitre del mar, la tierra del campo o el cloro de las piscinas. Veamos algunos consejos para lograr toallas con más resistencia.

Las toallas más prácticas resultan las de algodón, también las hay de felpas y lino. Las de algodón tienen mayor poder de absorción y son más resistentes. Las de lino son muy agradables al tacto pero si no les realizamos un tratamiento adecuado se arrugarán demasiado. Las que conocemos como toallas de felpa son también de algodón, aunque tienen un proceso de cortado previo en el tejido con la finalidad de dar un aspecto de terciopelo. Las de felpa originales son de terciopelo de pelos largos y habrá que lavarlas con agua tibia y siempre a mano.

Si se manchan con hierbas o césped, habrá que frotarla muy fuerte con un jabón de mano y aplicarle algún producto quitamanchas o un poco de alcohol. Después enjuagarla con agua fría y lavarla como siempre. Si se nos moja con el salitre del mar o con cloro de la piscina, debemos aclararla con agua dulce para que no queden cercos. Cuando queda algo dura, como apelmazada, hay que humedecerla con una esponja en estas zonas y pasarle luego una plancha. La humedad se evaporará y el tejido levantará nuevamente.

Lo principal para la ropa de color blanca es que esté bien limpia para guardarla y en el caso de las toallas aireadas y totalmente secas. Se pueden guardar enrolladas ya que ocuparán menos espacio y además no quedarán con los dobleces marcados.