Herramientas y Materiales

De verdad estoy lijando correctamente

Young female apprentice sanding a cabinet part in a woodshop.

En gran cantidad de los trabajos y técnicas que os proponemos desde aquí, el lijado es un paso fundamental. Es que la preparación de una superficie para ser pintada o recibir algún tipo de tratamiento, requiere casi siempre de este paso. De tanto hacerlo creemos que lo hacemos bien, pero tal vez solamente repetimos errores sin darnos cuenta, algo que puede llegar a ser un problema muy serio para el mueble que estamos restaurando.

Veamos algunos principios que no hay que olvidar

Si vamos a lijar una superficie la elección de la lija es clave. Si hay que retirar pintura o la superficie está en pésimas condiciones, comenzamos por la lija más gruesa de todas. Le lija siempre se apoya en una madera, de modo de hacer presión en forma pareja. Cuanto más delicada es al superficie más fina es la lija.

Lijar y limpiar

En la medida que vamos lijando vamos retirando el polvo que se genera. Ese detalle evita rayones innecesarios. La presión siempre es igual, de modo que no creamos zonas más  hundidas que otras. El sentido, siempre es el de la veta.

Si vamos a usar una lijadora, el grosor de la lija sigue los mismos principios, el sentido del lijado y retirar el polvo también. La variante aquí es la presión necesaria. La única forma de aprenderlo es practicando. Para eso vamos a usar superficies de práctica, nunca un mueble. Una vez que nos acostumbramos a usarlas, difícilmente volvamos atrás.

Ahora si, ya puede comenzar a pintar los muebles.