Restaurar

Dificultades del decapado

Algunas veces hemos hablado del decapado, que es una técnica de pintura que implica varias manos de diferentes colores, que luego se van descubriendo parcialmente, de modo que se pueden apreciar todos esos colores, pero por sectores. Se puede usar tanto para muebles, como para aberturas o para un simple marco. En lo personal es una técnica que me encanta en todos los sentidos de la palabra. Me divierte hacerla  y me encantan los resultados, pero hay que advertir de algunas dificultades.

Una cosa es empezar en una madera que apenas tiene una base, a una madera que ya tiene muchos años y manos de diferentes colores, calidades y estado de conservación. Decapar algo en esas condiciones es sumamente complicado. Por supuesto que en el mercado venden productos que ayudan mucho en la tarea  y tienen cierta eficacia. Consejo personal: no lo intenten. Da mucho, pero mucho trabajo hacerlo de esta forma.

El otro problema son los resultados. Si es algo grande, como una puerta, puede ser que en la revista nos encanta, pero en la sala queda horrible. No es lo mismo en absoluto  y hay que pensar que es especialmente rústico el resultado.

Yo recomiendo siempre, si no tenemos experiencia, para familiarizarnos con el decapado, empezar desde cero. Si puede ser en una superficie de prueba, mucho mejor, hasta que dominemos la técnica. Una vez que ocurre esto, podemos elegir algo pequeño, aunque muy visible. Un buen ejemplo es el marco de un cuadro que nos gusta mucho.

Luego de cumplidos todos esos pasos  y si nos gusta mucho, ahí si podemos intentar con otras cosas.