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Formas de colocar el fregadero

Hay algunas cosas que casi siempre se hacen de la misma forma  y por supuesto, tiene un motivo. Por ejemplo, los fregaderos. La enorme mayoría de los fregaderos son de acero inoxidable y la verdad es que sobran los motivos. El acero inoxidable es muy fácil de limpiar, es muy resistente, tiene una durabilidad más que respetable con un mantenimiento mínimo, es muy higiénico y además de todo eso, es estéticamente agradable.

Claro que si bien todo eso es cierto, hoy día las cosas comienzan a cambiar. Se hacen fregaderos de piedra natural (en general se la trata en forma especial y eso cambia en algo el aspecto  de materiales sintéticos.

Otro aspecto que siempre se hacía de la misma forma es la colocación del fregadero en la encimera. En la mayoría de los casos se coloca sobre la encimera, fijo con silicona u otros elementos. Esto tiene la desventaja de que si se derrama un líquido en la encimera, cuesta un poco “llevarlo” hasta el fregadero.

Hay dos opciones que hoy día se usan más. Colocarlo debajo del fregadero, lo que es muy práctico, pero nos resulta algo extraño a la vista. En lo personal es la forma que me parece ideal, ya que se aprecia mejor la encimera y es lo más práctico. La otra forma de colocarlo es a ras de la encimera. Creo que es la opción que capta más adeptos, al menos entre quienes he consultado.

¿A vosotros, que os parece? Podéis escribir con un aporte personal o nuevas ideas.