Herramientas y Materiales

Hacer una solera en el jardín completamente nivelada

Garden table and chairs

Para poder disfrutar de una comida o cena veraniega en el jardín, la forma más cómoda de colocar la mesa y las sillas sin que queden desniveladas a causa de la tierra y del césped, es hacer una solera en el jardín completamente nivelada, que nos asegure que podamos sentarnos a la mesa sin miedo a sufrir un percance inesperado. Toma nota de los pasos para poder construir en tu jardín un lugar dónde disfrutar a la mesa.

Hacer una solera en el jardín y que quede nivelada a pesar de que el terreno no lo esté, es más fácil de lo que parece. El secreto está en utilizar un cemento autonivelante, y en hacer un buen trabajo previo para que quede un efecto perfecto.

– Escogemos en nuestro jardín una zona lo más nivelada posible, para que nos sea más fácil trabajar. Escogemos cuál será el centro de nuestra solera, y clavamos una estaca justo en este punto. Con la ayuda de un hilo, como si estuvíeramos trabajando con un compás pero en grandes dimensiones, trazamos una circunferencia alrededor de la estaca para hacer el hueco para nuestra solera.

– Cavamos el espacio que hemos marcado con la ayuda de una pala o una azada. Tenemos que dejar un hueco de unos 5 cm de profundidad como mínimo, que nos servirá como base para nuestra solera. Es importante hacer el surco de la forma más nivelada posible; podemos utilizar un nivelador de burbuja para ver si lo estamos haciendo bien.

– Cubrimos el hueco con un plástico grueso para evitar que se desparrame el cemento al echarlo. En los bordes podemos colocar unos listones de madera, clavándolos en unas estacas, que nos servirá como encofrado, una guía para la limitación de nuestra solera.

– Preparamos el cemento autonivelantes mezclando bien con agua, sin que queden grumos. Lo vertemos en el surco, y con un cepillo lo extendemos bien para que quede bien lisa la superficie, y sin burbujas en su interior. Este cemento tienda a nivelarse debido a la fuerza de gravedad, ya que es muy líquido y se esparce sin dificultad.

Una vez seco, quedará bien endurecido y será un suelo magnífico dónde colocar nuestra mesa y nuestras sillas para disfrutar a la mesa de las mejores comidas y cenas en el jardín.