Herramientas y Materiales

La llave inglesa, una herramienta básica

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La llave inglesa es una herramienta muy utilizada en el mundo del bricolaje y cuya función es trabajar con tuercas y tornillos de cabeza hexagonal.

Características de la llave inglesa

La llave inglesa tiene una parte móvil que se regula y se adapta al tamaño del elemento con el que estamos trabajando. La parte fija es lisa para que no dañe las tuercas y tornillos.

Actualmente la llave inglesa tiene un sistema automático de regulación, lo que facilita la tarea.

La gran ventaja de la llave inglesa es que se trata de una sola herramienta que se ajusta a todas las tuercas y tornillos y que hace que no necesitemos otras herramientas para montar y desmontar muebles u otros elementos de la casa.

La llave inglesa se fabrica en acero, un material que destaca por su resistencia y fuerza.

Consejos de utilización y conservación

Para prevenir accidentes mientras utilizamos la llave inglesa debemos evitar que se escape del punto de operación, ya que si no el esfuerzo que estamos realizando cesa repentinamente y se produce un golpe que nos puede afectar.

Debemos conservarla correctamente para evitar que la boca se deforme o se ensucie de grasa y que los elementos de regulación se estropeen o se suelten. Es conveniente que se mantenga limpia, aunque podemos echar aceite en el mecanismo de apertura de las mandíbulas para que funcione mejor.

También es importante que coloquemos la llave perpendicularmente al eje de la tuerca, ya que si no hacemos esto es posible que se resbale.

Si queremos apretar o soltar una tuerca debemos actuar tirando de la llave y no empujando. Cuando una tuerca no sale podemos echar algún lubricante que facilite la tarea y después retirar los posibles restos de la llave para no estropearla.

Muchas veces vemos que se utiliza la llave inglesa como si fuera un martillo o una palanca, lo cual no debemos hacer porque no es su finalidad.