Trucos

Cómo se limpian los marcos

Si ya hemos limpiado el cuadro, pues a seguir con el marco. Las mismas precauciones: el agua es nuestro principal enemigo, no se puede mojar el cuadro por nada, así que al trabajar el marco debemos tener mucho cuidado. Cuando vamos a hacer esta limpieza, quitamos el cuadro, lo colocamos sobre una mesa en la cual hemos puesto una manta para apoyar con tranquilidad la pieza.

Si el marco es de madera, primero quitamos muy bien el polvo con un pincel. Si es un marco muy trabajado prestemos atención al detalle que ahí es donde se junta la suciedad. Luego mojamos una tela que no suelte pelusa en agua con un poco de detergente  y torcemos muy bien de modo que tenga apenas humedad, no agua. Limpiamos bien y secamos con toalla. Una vez que está seca podemos pasar cera para madera  o vaselina. El marco queda como nuevo.

Los marcos dorados son especiales. Al igual que en el caso anterior, quitar el polvo es el primer paso. En general estos marcos son bien complicados de diseño, por lo que con seguridad deberemos usar un pincel pequeño para los detalles. Se limpian luego con una tela apenas húmeda y muy torcida, con un poco de solvente del estilo de trementina o aguarrás. Mucho cuidado al manipular estos solventes que son muy volátiles e inflamables.

Si el cuadro tiene además un vidrio, algo muy frecuente, también hay que limpiarlo con esos trucos bien simples. Lo mismo, solo apenas de humedad. En este caso será con una hoja de periódico apenas húmeda en agua tibia con un poco de vinagre. Secamos también con papel de periódico.