Trucos

Mantenimiento de la chimenea

mantenimiento de chimenea

Durante esta época es cuando más utilizamos la chimenea. Además de ser un elemento decorativo también es uno de los principales focos de calor. Por eso es necesario que se realice un mantenimiento adecuado de la chimenea.

Antes de ponerla en funcionamiento por primera vez hay que hacer una limpieza profunda y comprobar que todo se encuentre en perfecto estado. En estos casos lo más aconsejable es dejarlo en manos de profesionales especializados.

Para su correcto mantenimiento hay que emplear productos de calidad y adecuados. Para que no salten las chispas fuera de la chimenea deberías de contar con unas barreras de seguridad. En el caso de que aprecies algún tipo de desperfecto, por pequeño que sea, hay que repararlo antes de usarla.

Cada cierto tiempo es preciso hacer una revisión, comprobando el estado de la salida de humos y de la construcción en general. También hay que reparar en el tipo de madera que empleemos. Por ejemplo no se recomienda la de pino porque expulsa resina. Para que queme de forma adecuada hay que procurar que esté bien seca.

A la hora de ponernos con la limpieza hay que retirar el polvo generado por las cenizas y la suciedad. Con la ayuda de un cepillo quitaremos todos los restos de madera o ceniza. Os recordamos la necesidad de limpiar la chimenea por dentro. Lo mejor es que al menos una vez al año lo realice un experto. Además de esta limpieza general habría que realizar otra cada tres meses prestándole especial atención a los conductos de extracción del humo. No te olvides que la chimenea encaja en todo tipo de decoraciones, incluso en un salón minimalista.

Para conservar en buen estado la chimenea lo ideal es quemar en limpio. Esto implica usar madera limpia, sin pinturas y sin metales enganchados. Intentaremos que esté lo más seca posible y evitaremos tirar al fuego productos como los plásticos.