Manualidades con papel maché

El papel maché es una técnica oriental muy antigua que sirve para hacer todo tipo de objetos, como jarrones, bandejas, títeres, máscaras y todo lo que la imaginación nos permita. Basta decir que se han llegado incluso a fabricar muebles, por la gran dureza que adquiere el material. El origen del término no es tan agradable: viene del francés papier maché , o papel masticado, ya que esa era la técnica empleada antiguamente.
Los materiales son mínimos: papel de diario, cola o pegamento al agua, vaselina si usamos moldes, imprimación y pintura acrílica o témpera. Los moldes pueden ser planos, como un cartón (recomendable hasta aprender bien la técnica) o los podemos fabricar con plastilina o alambre y cartón, por ejemplo.
Empezamos disolviendo la cola o pegamento en agua tibia, pero sin que quede demasiado líquida. El papel de diario, al igual que en la cartapesta, lo cortamos a mano en pequeños trozos, dejándolo irregular. Lo introducimos en la cola disuelta, y ya podemos empezar a aplicarlo. Si usamos un molde, primero lo recubrimos con vaselina para poder desmoldar con facilidad. Cuidar especialmente que no queden burbujas. Dejamos secar y repetimos cuatro veces, como mínimo. Cuando está bien seco, desmoldamos y aplicamos una capa de imprimación blanca. Si no nos queda muy bien terminado, usamos una lija muy fina, y repetimos la imprimación.
Ya podemos pintar a nuestro gusto, y si queremos darle mejor protección, al finalizar la pintura y una vez seca, damos una mano de barniz.
Fácil, divertido y se puede hacer con los niños, ya que no tiene ningún paso peligroso.
el 07-06-2008
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