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Pasos para cambiar un azulejo roto

Cambiar azulejos rotos

Cuando algún azulejo de casa ha sufrido una rotura por impacto, no es necesario llamar a un profesional para arreglarlo. A través de estos sencillos pasos para cambiar un azulejo roto, puedes hacerlo tú mismo, con unos materiales básicos, y en muy poco tiempo.

En ocasiones en el hogar ocurren pequeños accidentes que acaban estropeando el acabado de los azulejos de la cocina o del baño. Evitar que la rotura de un azulejo afee la decoración completa de la estancia es posible con tan sólo cambiar ese azulejo que ha sufrido el daño.

El procedimiento para cambiar un azulejo roto es tan sencillo que puede hacerse en casa sin ayuda de un profesional, y en muy poco tiempo. Para ello, necesitaremos los siguientes materiales:

  • azulejos nuevos
  • adhesivo de montaje para azulejos
  • cemento blanco
  • cincel pequeño de precisión
  • maza o martillo
  • pistola de silicona

En primer lugar debemos detectar qué azulejos se encuentran dañados y vamos a cambiar por azulejos nuevos. Es necesario que los azulejos nuevos que escojamos sean idénticos a los que vamos a cambiar, para no estropear la estética.

A la hora de quitar el azulejo dañado tendremos que hacerlo con cuidado para no estropear los azulejos de su alrededor, ya que éstos no precisarán ser cambiados si se encuentran intactos.

Con el cincel y el martillo, vamos rompiendo el azulejo dañado desde el centro, quitando trozos pequeños poco a poco hasta llegar a los bordes. Los bordes los separaremos con sumo cuidado hasta dejar el hueco perfecto para colocar el azulejo nuevo.

Ponemos adhesivo de montaje en la pared, ayudándonos de una pistola de silicona para mayor precisión, desde el exterior hasta el centro, y colocamos el azulejo en el hueco, presionando bien para que quede bien pegado.

Una vez que esté seco el adhesivo y el azulejo esté bien pegado, preparamos el cemento blanco, y lo aplicamos en los bordes del azulejo, sellando bien las ranuras entre los azulejos colindantes. Cuando esté seco, limpiamos el cemento sobrante, y las manchas de cemento que hayan quedado sobre el azulejo.

Ya tenemos nuestro azulejo cambiado, y una pared totalmente intacta, ¡como nueva!