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Pérgolas de madera y porches. Consejos constructivos

Pergola

Pérgolas y porches de madera son complementos habituales en muchas terrazas y jardines. Aprovechando las imágenes que podemos encontrar en la siguiente web http://www.porchesypergolasdemadera.es/ vamos a ver algunos aspectos fundamentales a tener en cuenta cuando te instalen un porche o pérgola de madera.

1 .   Tipos de madera

Dos son los tipos de madera que se utilizan con más frecuencia para la construcción de porches y pérgolas de madera, la madera aserrada y la madera laminada encolada.

Se recomienda utilizar la madera laminada, es madera maciza compuesta de varias piezas que se han unido mediante encolado para formar la viga. La madera laminada es la única recomendada para pilares y vigas de grandes dimensiones en la construcción con madera

2.    Tratamiento de la madera

La madera empleada en construcción de estructuras para exterior debe obligatoriamente disponer de algún tratamiento que repela el agua. Hoy en día, 2 son los tipos de tratamiento que mejor resultado están dando:

  • Tratamiento en Autoclave:

Es el recomendado para estructuras construidas en espacios abiertos en los que nos queremos olvidar del tratamiento para siempre, como es el caso de parques y jardines públicos o pasarelas instaladas sobre ríos o en la playa.

Este tratamiento consiste en una impermeabilización interna de la madera realizado en fábrica. La impermeabilización se consigue mediante introducción de la madera en una bomba de presión por medio de la cual se consigue impregnar la pieza de madera con sales de cobre. La madera sometida al tratamiento en autoclave adquiere un característico color verde.

  • Tratamiento mediante aplicación superficial de Lasur:

Es un tratamiento que no es necesario realizar en fábrica. La aplicación de Lasur se hace normalmente antes de comenzar con la construcción del porche o pérgola, y en ocasiones se realiza una segunda aplicación al terminarla.

El lasur presenta la gran ventaja de poder proteger la madera y al mismo tiempo otorgarle el color deseado. Pasados unos años, es recomendable realizar una aplicación de mantenimiento a toda la estructura ya que la protección por lasur se va degradando poco a poco debido a la exposición al sol y la lluvia.

Una de las grandes ventajas que tiene el lasur es que las aplicaciones de mantenimiento no necesitan un decapado previo,  se pueden realizar directamente sobre el barniz utilizado cuando se instaló por primera vez la pérgola de madera.

3.    Sellado de caras expuestas

En este artículo estamos insistiendo de forma casi obsesiva en la necesidad de prevenir la acumulación de la humedad en la madera. Bueno, pues en relación con este tema, hay unas zonas en vigas y pilares constructivos donde tenemos que prestar una atención especial, son las caras donde termina cada una de las vigas y los agujeros utilizados para el atornillado entre vigas, pilares y travesaños.

Las caras terminales son las zonas más expuestas y a la par más porosas de la madera, es por esta razón que deben estar perfectamente perfiladas y tratadas para evitar la acumulación de humedad.

4.    Pendiente en la cubierta para evacuación del agua

Este apartado tiene más relación con los porches de madera (siempre tienen una cubierta) que al caso de las pérgolas (lo habitual es que se instale un toldo para poder retirarlo siempre que se desea).

El mayor problema que puede surgir en un porche es la imposibilidad de evacuar el agua de la cubierta, si esto ocurre, se producen acumulaciones y filtraciones de agua  en la cubierta que no solo provocarán las molestas goteras…, cuando hay goteras, se está estropeando tanto el material del techo como todo lo que podamos tener bajo él.

Por tanto, es importantísimo diseñar la cubierta del porche con una pendiente adecuada para que la teja elegida permita evacuar correctamente el agua.

A este respecto es necesario comentar que cada teja tiene una pendiente mínima de instalación para que funcione correctamente, esta pendiente la determina el fabricante de la teja, y varía desde un mínimo de un 10-15% en tejas asfálticas, hasta un 25% en las tejas curvas más tradicionales.

Por supuesto hay soluciones para pendientes inferiores, pero sería necesario recurrir a cubiertas plásticas, de cristal o de chapa, que evidentemente tienen un menor rozamiento al agua (desliza mejor) y se pueden fabricar en paneles grandes y contínuos que limitan la existencia de juntas por donde se pueda “colar” el agua.

5.    Mantenimiento y cuidados posteriores

Si se han seguido las anteriores premisas, el mantenimiento de la madera se reduce al mínimo. La madera, correctamente protegida de la humedad, tiene una extraordinaria duración.

Recuerda tener siempre presente este aspecto…¡preserva a la madera de la humedad! y no tendrás que preocuparte de su estabilidad a futuro.