Reparaciones

Cómo se pinta una puerta

painting wooden door in white color by blue brush

Cuando pintamos una habitación, muchas veces se omite pintar la puerta, lo que da la sensación de trabajo incompleto. Por supuesto que si la pintura de la puerta está en excelentes condiciones y combina con la nueva pintura de la habitación no es necesario repintar o simplemente eliminar manchas, pero en general, implica un gasto muy menor y podemos crear algo más combinando mejor los colores. Por otra parte, es una tarea muy simple que no nos va a llevar mucho tiempo.

Retirar y revisar

El primer paso es retirar la puerta para poder trabajar con comodidad. Esto nos permite revisarla con más profundidad y reparar posibles problemas cuando aún son pequeños. Si es el caso, por ejemplo, de que exista alguna grieta en la madera, se lija muy bien y si es necesario se la cubre con pasta de madera. Una vez que seca se lija y queda pronta.

El segundo paso es preparar la superficie. Es clave lijar muy bien para que la pintura tenga como fijarse, de otro modo no va a quedar bien. No es necesario lijar hasta quitar toda la pintura anterior, pero si para dar porosidad pareja a toda la superficie.

Limpiar y pintar

Cubrimos todas las partes metálicas con cinta, con una tela limpia retiramos todo resto de polvo que pueda tener y ya podemos pintar. Una mano de imprimación es necesaria en este tipo de trabajo.

Se comienza por los cantos  y luego las superficies grandes, siempre siguiendo el sentido de la veta. Si es necesario damos otra mano, siempre teniendo el cuidado que cada mano no sea demasiado cargada, sino más bien delgada.