Trucos

Secretos de como pintar los radiadores

Radiator

Mientras vamos preparando la casa para el frío,  los radiadores forman una parte clave de todo hogar, sobretodo en lugares donde el clima es hostil en invierno. El problema es que esa importancia no es estética, es funcional. Lo interesante es conseguir maximizar lo estético, ya sea consiguiendo mimetizarlo con el fondo, de modo que no interfiera con nuestra decoración, o todo lo contrario, darle un color divertido para destacarlo. En un piso de jóvenes tal vez esa es la mejor opción.

Examinar que tipo de radiador tenemos

El primer punto es ver de qué material se trata. Si es hierro, lijamos, damos antióxido y ya queda listo para comenzar a pintar. Si es de aluminio puede ocurrir que sea antiguo o nuevo. En el caso de los nuevos se pinta directamente, pero si es más viejo, es necesario dar una mano de imprimación ya que de otra forma la pintura no se fija.

Uno dato fundamental: la pintura tiene que ser la adecuada para radiadores. Hay pinturas que toleran hasta 200 grados, lo que es ideal, aunque por supuesto que no se llega a esa temperatura. Debemos leer con claridad las instrucciones, sobretodo tiempo de secado.

Pintar antes de usarlos

Otro punto importante es que el radiador debe estar bien limpio, sin polvo ni grasa. Ni hablar que debe estar seco y frío, ya que de otro modo se va a ampollar con seguridad.

Un truco clave: la pintura se debe aplicar con una mano ligera y delgada, no es necesario crear una gruesa capa. En lo personal uso rodillo pequeño de espuma, pero se puede usar pincel o pistola.

Hay que esperar a que se seque bien, aunque en general se trata de pinturas de secado rápido.