Restaurar

Pinturas metalizadas

Pinturas metalizadas

Como todo en la vida, las tendencias se imponen. Obviamente que en nosotros está seguirlas o no. Tal vez hay algo que nos gusta mucho pero no es adecuado a nuestra casa. Si vivimos en un piso de 25 metros cuadrados no podemos pensar en comprar el sofá de 5 cuerpos en L  y la cama híper grande, pensada para una persona de 2.10 metros, 120 kilos de peso y una pareja similar. Nos puede encantar, pero no es para nosotros, al menos por ahora. En el tema de los colores las tendencias van y vienen. La ventaja es que, si nos gusta, podemos incluir esas tendencias de moda, aunque más no sea en detalles. Veamos que ocurre con las pinturas metalizadas.

Se usan mucho y cada vez más

Usar un color como oro, plata o bronce no era muy pensable más que para un marco. Sin embargo las cosas cambian y la tendencia aumenta. Lo lógico era pensar estos colores para metales propiamente dichos. Por ejemplo, un mueble de jardín de metal no queda para nada mal en un color plata, si el diseño es el adecuado. No me gustaría en color oro, pero es personal.

Solo algunos detalles

Se han desarrollado pinturas que permiten trabajar con comodidad. Si estamos restaurando un mueble antiguo (o que pretende serlo), darle unos detalles metálicos puede quedar muy bien. Las pequeñas molduras doradas en un mueble blanco, son un buen ejemplo. En estos casos, es muy simple de hacer. Una vez que hemos preparado la superficie, limpia seca y lijada y que hemos protegido el mueble, con pintura en aerosol lo terminamos en minutos.