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Pinturas que cambian con la temperatura

Todo el tiempo salen al mercado nuevos productos que nos tientan más o menos. Lo que es un hecho es que cada vez es más accesible cambiar el aspecto de nuestro hogar, decorar o redecorar con un poco de ingenio un productos adecuados es algo que casi cualquiera puede hacer. Echar mano de productos novedosos es una tentación, pero que no siempre nos lleva a resultados agradables, o el menos no a resultados que con el tiempo nos sigan pareciendo agradables. Y aburrirse de lo que tenemos en casa es bastante malo.

Creo que un ejemplo de algo innovador que puede llegar a ser muy aburridor  y valga la expresión, son las pinturas que cambian de color con la temperatura. Cuando el cuarto está más calido cambia el color. La idea de tener más de un color posible en si misma no es mala, pero en los hechos tiene problemas. Por ejemplo, la temperatura en una pared no es uniforme  y depende del tipo de calefacción que usemos.

De esta forma, las zonas cercanas al radiador, por ejemplo, tienen un color diferente que el resto de la misma pared, lo que da más bien la sensación de que algo malo ha ocurrido con ese radiador.

He visto que se hacen diseños que aparecen o desaparecen con la temperatura usando estas pinturas. Lo mismo, puede que me guste uno y justo me aparece el otro hasta que la temperatura me devuelve el que más me gusta. No tiene sentido.

Como idea es excelente, pero no para un hogar.