Herramientas y Materiales

Plomo sobre vidrio

Plomo sobre vidrio

Trabajar con vidrio es algo que siempre da un poco de miedo, pero una vez que nos sentimos seguros y respetamos todas y cada una de las precauciones de seguridad, no vamos a poder detenernos. Cada ventana, cada vaso y cada jarrón de la casa terminan con un detalle, sea cual sea, que nos va a parecer genial. Si exageramos seguro que genial no va a ser, pero si conservamos el equilibrio necesario, vamos a hacer trabajos muy ininteresantes. Ya hemos visto varias opciones, ideas para esmerilar, pintura, etc.

Antiguamente se hacían unos vitrales impresionantes  con un trabajo enorme. Hoy, con muy poco trabajo se pueden hacer falsos vitrales que quedan espectaculares. Uno de los puntos claves es el plomo que delimita cada uno de los espacios de color de nuestro diseño.

Tenemos dos opciones

Autoadhesivo o líquido. En el primer caso se trata de unas cintas que se pegan con toda facilidad y luego se fijan con una espátula. Se comienza trabajando sobre un vidrio limpio y seco, donde vamos a transferir el dibujo elegido. No es buena idea recortar el plomo y pegarlo, ya que al colocarlo se altera el largo. Lo ideal es pegarlo y cortar una vez que lo hemos pegado. Otro dato muy importante es pegar muy bien las uniones para que el color luego no pase de un espacio al otro.

El plomo líquido

Viene en un envase aplicador y no tiene dificultad alguna. Lo que si es muy importante es respetar el tiempo de secado e igual cuidado en las uniones que en el caso anterior.