Restaurar

Pulir cristal

Pulido

Resulta un tanto antiestético tener en casa un cristal rayado. Incluso se podría decir que con el tiempo el problema se podría agravar. La solución pasa por pulir el cristal.

Con este proceso se le devolverá al vidrio su apariencia original y mejorará la usabilidad. Esta tarea se podrá realizar a mano con una lija o con un mini taladro. Si nos hemos decantado por la primera opción pasaremos en primer lugar una lija al agua de grano medio, para a continuación usar otra de grano fino.

Como último paso y para conseguir un acabado más fino echaremos pasta de pulir. El proceso será totalmente distinto si usamos una taladradora pequeña. Es aconsejable emplear algún utensilio que nos permita fijar el cristal a la mesa de trabajo. Se podrán acoplar a la taladradora otros útiles importantes como el cilindro de esmeril, que irá encajado a un eje.

Una vez que terminemos con la tarea de pulir, nos pondremos a lavar el cristal con agua para retirar cualquier resto de polvo originado durante el proceso. No nos podemos olvidar de poner siempre las máximas medidas de seguridad, así que será preciso ponerse un equipo de protección, donde al menos usemos una mascarilla anti polvo para que no afecte a nuestros pulmones.

Es posible que alguna vez en la vida tengamos que pulir algún objeto como los relojes, que con el paso del tiempo pueden rayarse. Para esta tarea necesitaremos disco de fieltro de doce centímetros para insertar en el taladro, óxido de cerio, agua y el taladro con regulador de velocidad.

Una vez que se coloque el disco de fieltro en el taladro lo impregnamos con el óxido de cerio y un poco de agua. Será mejor activarlo a velocidad baja para que no salpique y teniendo cuidado de que el polvillo no nos alcance. Hay que mover el taladro durante diez minutos para que no queden surcos. Esta solución te sacará de un apuro aunque tengas una de los relojes más caros del mundo.