IdeasTrucos

Reciclando corcho

Reciclar o dar nueva vida a algo que ya no cumple una función es algo que sirve no solo para ser amigables con nuestro planeta, sino que también para trabajar nuestra imaginación y poner en práctica ideas que se nos ocurren. Tal vez no todas esas ideas sean buenas y no todas funcionan bien, pero es bueno intentarlo  y en esa búsqueda es que desarrollamos más y más habilidades. Un material que sirve muy bien para todos esos ensayos, por su nobleza y facilidad de manejo, es el corcho.

Guargar los corchos de botellas

Hay muchas cosas que podemos hacer con el corcho de las botellas. El punto es tener la paciencia para juntar un número interesante que nos alcance para un trabajo. No importa si son de diferentes medidas, ya que podemos hacer algo bien rústico. Veamos un par de ideas muy simples, incluso para hacer con los niños.

Para ambos casos, en la primera etapa no trabajan los pequeños porque se trata de cortar el corcho en láminas, de más o menos medio centímetro. Se corta muy fácil con un cutter o trincheta.

Posa vasos y cartelera

La primera idea es un posa vasos o si lo hacemos más grande posa fuentes o platos. Como el corcho resiste la temperatura no hay problema. Extendemos nuestros corchos en la mesa de trabajo y los vamos pegando entre si con pegamento universal. Jugamos con las formas como se nos ocurra. Si queremos rodeamos cada uno de esos posa vasos con una cinta que también pegamos con pegamento.

Lo otro es hacer una cartelera para el cuarto de los niños, donde se puede exponer sus dibujos. Para eso usamos un cuadrado o rectángulo de cartón madera, al que vamos pegando con igual pegamento, nuestras láminas de corcho.