Restaurar

Restaurar una antigua puerta

Old  door in Limassol, Cyprus.

Una vez que nos acostumbramos a ir a los mercados de pulgas, ventas de artículos usados, demoliciones o como se llame en cada lugar, vamos a descubrir tesoros de todo tipo. Claro que muchos de esos tesoros, por no decir la mayoría, requieren de su cierto trabajo para lucir en todos su esplendor. Pero digo trabajo no dinero. De esta forma tenemos una actividad creativa y productiva a la vez, lo que se llama bricolaje. Restaurar objetos tiene a su vez un gusto especial, ya que es una forma de ser amigables con el planeta, al encontrar nuevos usos a objetos que ya no se usaban.

Clasificar todo

Una antigua puerta es uno de esos tesoros especiales. El primer paso es retirar todos los herrajes. Hay que hacerlo a conciencia sin dañar nada. Lo ideal es almacenar todo en un solo sitio, pero en bolsas pequeñas rotuladas. Por ejemplo: tornillos bisagra puerta antigua, bisagra superior, bisagra inferior, etc.

Recuperar la madera

Si la puerta es muy antigua desnudar la madera es un paso casi inevitable para poder reparar los pequeños problemas que pueda tener. Hay muchas formas de retirar la pintura vieja  de una madera, pero os advierto que son algo tediosas y requieren de paciencia y esfuerzo. El fin de este trabajo bien lo vale y tal vez en un caso en particular no sea tan tedioso.

Una vez la madera desnuda vamos a buscar grietas, insectos o los daños que existan. Ya hemos visto como repararlos en varias ocasiones. El paso siguiente es lijar y limpiar bien. La primera mano que vamos a dar es de preservador de pintura y la siguiente de tapa poros. Una vez seca recién ahí pintamos. Solo resta volver a armar y colocar.