Restaurar

Restaurar una cuna

restaurar cuna

En los tiempos que corren hay que aprovechar todo lo que tenemos por casa. Por eso si vas a tener un bebé en las próximas semanas deberías de plantearte la posibilidad de restaurar la cuna de un hijo anterior o una que nos presten.

No es preciso utilizar muchos materiales, bastará con reunir unas lijas, tornillos para madera, taladro, martillo, barniz o pintura y bote de imprimación. Antes de ponernos manos a la obra hay que revisar el estado de la cuna. En algunos casos será suficiente con un lijado y una mano de pintura, pero en otros será preciso una restauración más completa. Hay que prestarle especial atención a los tornillos y a las lamas del somier.

Si solo vas a lijar y pintar, bastará con que pases una lija de manera manual o uses una lijadora eléctrica hasta conseguir que la superficie quede uniforme y lisa. Este proceso lo realizaremos con todas las piezas de la cuna. Cuando acabemos hay que limpiar bien con un trapo seco para retirar los restos de lijado. Lo siguiente será darle una capa de imprimación antes de aplicar el barniz o la pintura definitiva. Entre cada una de las manos hay que dejar secar bien.

En el caso de que la restauración sea más en profundidad tendremos que revisar las lamas. Aquellas que presenten un mal estado las cambiaremos por otras de pino macizo, que son más resistentes. Para sustituirlas solo hay que cortar la lama a la medida del resto y atornillarla o encolarla en el sitio correspondiente.

Cuando la madera presente algún tipo de desperfecto utilizaremos una masilla para taparlo. Presta atención a las patas y a su sujeción.  Lo último, antes de dar el visto bueno a la cuna, es repetir el proceso anterior de lijar, imprimar y pintar la superficie.