Trucos

Secretos del lavado de toallas

Washing clothes in a front loading washer

Debo reconocer que soy una verdadera fanática de las toallas, al punto que creo tengo muchas más de las que tiene la mayoría de las personas normales. Pues hay personas que mueren por bolsos o zapatos, yo muero por toallas. Y como me gustan tanto algo entiendo de calidades y es muy raro que compre algo que no valga la pena. Hoy día venden algunas que parecen muy buenas, pero al secarnos nos quedan pelusas de toalla de modo que hay que volver a ducharse. Hace poco le pasó a una amiga y fue bien feo. Pero por mejores que sean, si nos las tratamos como se debe, se estropean.

Lo que no hay que hacer es usar acondicionadores en el lavado de toallas. Todos los suavizantes tienen el problema que de algún modo hacen que se retenga agua en el interior de la fibra, lo que la deteriora de forma irreversible. Otro punto clave es lavar toallas con poco jabón ya que de otra forma tienden a apelmazar las fibras.

No conviene recargar demasiado cada lavado

Para lavarlas lo haremos siempre con agua fría y el lavado es exclusivo para toallas, dado que no llevan suavizante y llevan poco jabón. Lo ideal es agregar al jabón habitual un poco de vinagre blanco. Si nos preocupa que les quede un poco de olor a vinagre, que no es muy bonito, se puede remojar previamente las toallas con el vinagre y luego lavarlas en la lavadora. El punto es que el vinagre le da esa sensación de suavidad a la tela.

Otro suavizante

En lugar del vinagre se puede usar zumo de limón, que tiene la ventaja adicional de perfumar las toallas. Si tenemos amoníaco aromatizado (solo si es aromatizado, por favor) es una tercer opción al vinagre o al limón.

Se secan idealmente en el secarropa o sino, al aire. En ese caso debemos sacudirlas muy bien.

Recordemos que uno de los cuidados para la piel del bebé es usar toallas en perfectas condiciones, en este caso especialmente usaremos un poco de limón.