Reparaciones

Sustituir una baldosa rota

baldosa

Es algo muy normal que alguna vez nos veamos obligados a sustituir una baldosa rota, sobre todo las que tenemos en la cocina o el baño. A todas horas estamos manipulando objetos y siempre se nos puede caer algo.

Una baldosa en mal estado resulta un tanto peligrosa porque puede provocar la caída o tropiezo de cualquier habitante de la casa. Por lo tanto, hay que arreglarla lo antes posible para evitar accidentes. Es un trabajo que nos llevará su tiempo, pero si tenemos paciencia y seguimos las indicaciones que os damos a continuación todo saldrá bien.

Sacaremos la baldosa rota. Con la ayuda de un martillo se puede retirar la parte que nos queda en el suelo, mientras que si se encuentra suelta la pieza lo mejor es que hagamos palanca con una paleta de albañil. El objetivo es volver a utilizar esa baldosa, así que intentaremos por todos los medios de que no se rompa. También hay que estar atento para que no se fracturen las contiguas.

A continuación limpiamos bien el hueco que nos queda. Retiramos todo el cemento antiguo y los resto de la anterior baldosa. Podemos pasar la aspiradora para conseguir una limpieza más profunda. Las baldosas son un gran aliciente para decorar la cocina.

El hueco que dejó la baldosa se rellena con cemento adhesivo. Se puede emplear también el tradicional, pero el adhesivo resulta más rápido y cómodo a la hora de trabajar. Intentaremos que la baldosa nueva quede lo más alineada posible de la contigua. Golpeamos con el mango de un martillo por toda la superficie para que se reparta el cemento por toda la baldosa, garantizándonos que quede bien fijada.

Retiramos los sobrantes de cemento que aparecen por los bordes. Habrá que dejarlo secar un tiempo para que no se desplace. Recuerda también guardar unos cuantas baldosas cuando cambies todo el suelo. Es posible que les necesites más adelante cuando se produzca alguna rotura.