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Técnica de blanqueo de madera

Técnica de blanqueo de madera

Tenemos un mueble que nos gusta, pero nos ha aburrido un poco. Tal vez hemos visto en el mercadillo un mueble muy bonito, pero demasiado oscuro. O el caso es que nos hemos mudado a un piso realmente pequeño (y hoy día los pisos pequeños son de verdad pequeños) y debemos “alivianar” visualmente los muebles, dándoles un tono más claro que es mejor para un espacio pequeño. Pues estos son solo algunos de los ejemplos de porque podemos querer blanquear un mueble. El otro motivo es el mío: porque ¡me encanta! Ya he pasado por varias fases de gustos, pero ahora estoy en pleno colores claros, algo que voy a aplicar la semana que viene en una antigua y bonita silla. Ya os contaré.

Blanquear un mueble

Es algo que se puede hacer de muchas formas, casi todas buenas, pero cada uno en general aplica la que mejor le parece y sale. En mi caso lo más simple es el agua oxigenada. Tiene solo algunos secretos que son muy importantes.

Veamos como se hace

Como siempre el primer paso es lijar y retirar el polvo que se ha generado. El mueble debe estar limpio y seco. Se usa agua oxigenada de 130 volúmenes, que vamos a mezclar por cada tres partes de agua oxigenada una de amoníaco. Siempre que se usa amoníaco es importante trabajar en ambiente ventilado y con protección. El primer secreto es preparar cantidades no tan grandes y usar, de modo que sea más efectivo. Se aplica con un paño que no debe ser de algodón. Dejamos actuar unos 10 o 10 minutos y frotamos con un paño seco. Es importante hacerlo con firmeza. El paso final es pasar un paño con alcohol. Es más  complicado decirlo que hacerlo y queda súper bien.

Si estamos pensando en cómo decorar cocinas poco espaciosas, tengamos en cuenta esta técnica.