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Cómo utilizar la técnica de glaseado

Cómo utilizar la técnica de glaseado

Es importante conocer la mayor cantidad posible de técnicas de renovación o restauración de muebles, para luego poder elegir entre ellas, la que mejor aplica para ese mueble u objeto en especial. Por ejemplo, para una mesita de café puede quedar muy bien un decapado en un ambiente determinado, pero si la madera es muy bonita, tal vez un buen glaseado saque mucho mejor partido de esa misma mesa. Pero debemos comprender, por otra parte, que si bien estas técnicas pueden parecer simples (algunas lo son realmente) cuando se las describe, es cuestión de practicar y seguir practicando cuando creemos que ya le hemos dominado, antes de ir directamente al mueble.

Una nueva vida

El glaseado renueva muebles viejos para que sean nuevos, pero con un aspecto mucho mejor. Tal vez no se trata de parecer recién hecho, se trata de ser más hermoso. En este caso el mecanismo de embellecimiento es dando especial destaque a las vetas de la madera. Claro que se da un color, en caso de querer hacerlo, pero sin cubrir las vetas.

Cómo hacerlo

El primer paso es desnudar la madera y reparar las imperfecciones si las hay. La pintura se aplica muy diluida y con muñequilla o trapo. La muñequilla se hace con un algodón al que apretamos con la mano dando forma esférica. El punto es aplicar la pintura y frotar con fuerza, para que penetre en lo profundo pero que no cubra la madera. En las zonas más elevadas, si las hay, se deja más pintura. No hay segundas oportunidades con el glaseado ya que no se aplica más de una mano, como ocurre en otros casos que se puede corregir errores en esa segunda mano. En este caso hay que hacerlo bien en la primera vez.

Para proteger el trabajo sin alterarlo, se da una mano de barniz trasparente completamente mate.