Trucos

Trucos para limpiar la campana extractora

beautiful young housewife cleaning the furniture in the kitchen

La campana extractora debe ser la limpieza menos simpática de todo el hogar y justamente por eso, la que debemos hacer con la frecuencia indicada o más aún. Lo peor que nos puede pasar es dejar que se acumule suciedad, lo que complica todo. En general, la mayoría mantiene muy impecable la parte exterior (justamente porque es lo que se ve) pero la parte interior está bien menos que impecable. Las grasas perjudiciales para nuestra salud no son las de la dieta, son las que tenemos que ¡limpiar! veamos los mejores trucos.

Qué necesitamos

La mejor forma de comenzar es hirviendo tres limones (por supuesto que bien cortados) en una cantidad de agua suficiente como para que permanezcan hirviendo al menos media hora. En ese tiempo tendremos la campana funcionando, lo que hará que se afloje toda la grasa. No descartamos el agua, sino que con ella vamos a humedecer un balleta, con la que limpiaremos.

Limpieza del interior de la campana

Para ello siempre vamos a trabajar con el equipo desconectado y sin mojar el motor. Vamos a usar una solución de agua y amoníaco, siempre con cuidado porque es un producto tóxico. Si no nos gusta el amoníaco, podemos usar vinagre, pero si está demasiado engrasado el resultado no será el mismo. La rejilla la podemos retirar y  dejar en remojo la noche anterior, con agua tibia y desengrasante.

Si la parte externa es de acero inoxidable, como en la mayoría de los casos, una forma simple y perfecta de limpiarla es con una solución de agua y bicarbonato.