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Ventajas e inconvenientes de los teléfonos inalámbricos

Chica usando un teléfono inalámbrico

Las nuevas tecnologías nos hacen la vida mucho más fácil. Los aparatos electrónicos en el hogar se actualizan cada año, aportando a los usuarios una mayor facilidad de uso, como puede ser el caso de los teléfonos inalámbricos para telefonía del hogar. Sin embargo, no todo son ventajas en el uso de teléfonos inalámbricos, y es por esto que debemos conocer también los inconvenientes antes de decantarnos por uno u otro tipo de teléfono de línea en nuestra casa.

Es bien sabido por todos que un teléfono inalámbrico funciona de la misma forma que un teléfono normal de línea fija en el hogar, con la gran salvedad de que el auricular del teléfono carece de cables que lo une a la base, facilitando que podamos movernos sin dificultad por nuestra casa mientras lo utilizamos.

Gracias a los teléfonos inalámbricos, podemos prescindir de los antiestéticos cables de los teléfonos convencionales. También podemos utilizarlos en casi en cualquier lugar de la casa, sin importar que la base del teléfono se encuentre en una habitación diferentes, ofreciéndonos una mayor intimidad a la hora de hacer una llamada personal, o con el fin de no molestar a otros miembros de la familia mientras hablamos por teléfono.

El tamaño de este tipo de teléfono es cada vez menor, mucho más cómodos de utilizar, y con una estética más actual y moderna. Muchos de estos teléfonos también pueden actuar como un elemento decorativo más del hogar gracias al estilo tan exclusivo que puede ofrecer.

En el mercado puedes comprar telefonía para el hogar a la última y al mejor precio, pudiendo elegir entre cientos de modelos diferentes para encontrar el que más se adapta a los gustos y necesidades de tu familia.

Sin embargo, como todo aparato electrónico, tiene sus limitaciones en el uso en el hogar.

Uno de los principales inconvenientes que presentan estos teléfonos es que precisan que después de su uso, vuelvan a ser situados en la base, para poder cargar la batería. Funcionan con batería recargable, lo que puede limitar el tiempo de uso.

A su vez, la base del teléfono debe estar enchufada a la corriente eléctrica para que el teléfono funcione, y para poder recargar la batería del auricular del teléfono. Ésto hace que el consumo eléctrico se incremente en comparación con el uso de teléfonos convencionales.

Otro inconveniente es que los teléfonos inalámbricos pueden ser empleados a más de 100 metros de distancia de la base del teléfono, siempre que no se encuentre un muro o cualquier otra superficie que separe el teléfono de su base. Los muros, paredes, mamparas, y cualquier otra separación, puede ocasionar interferencias en la llamada a medida que nos alejamos de la base del teléfono, ya que no actúan como teléfonos móviles, y siguen precisando una conexión con la base.

Conociendo las ventajas e inconvenientes de los teléfonos inalámbricos, ¿con cuál te quedas para tu hogar, teléfono inalámbrico o teléfono convencional?